Publicado el 10 ago, 2014


Palestina: cuatro mitos y una verdad incómoda

Mito n¬ļ 1: el Estado Palestino

El “estado palestino” -entendiendo como tal el estado de los √°rabes de Palestina- es algo que no ha existido nunca. La mayor√≠a de informaciones sobre el conflicto ocultan (intencionadamente o por ignorancia) la realidad hist√≥rica de la zona. Por ejemplo, ese mapa que circula por las redes donde se observa un supuesto ‘territorio palestino’ que ocupa toda la regi√≥n de Palestina encogi√©ndose progresivamente a costa de territorio israel√≠. Atendiendo a la realidad de los hechos, no se sostiene por ning√ļn sitio.

Por partes: el territorio llamado ‘Palestina‘ estaba mayoritariamente habitado por cristianos ya desde antes de las Cruzadas. Esto solo empez√≥ a cambiar tras la irrupci√≥n de Saladino, que en 1187 acab√≥ con el dominio cristiano en la regi√≥n. Tras tres siglos y medio cambiando de manos entre los grandes imperios de la zona, finalmente los turcos otomanos conquistaron Palestina en 1516 y se quedaron all√≠ hasta 1917.

Durante la √©poca otomana (y los siglos anteriores) no existi√≥ nada parecido a un estado palestino. Palestina fue un mero territorio dependiente de otros imperios sin nada que lo hiciera especial frente a territorios vecinos. El √ļnico antecedente hist√≥rico de un ‘estado palestino’ fueron precisamente los reinos cristianos de la √©poca de las Cruzadas. Digamos que ha llovido.

Cuando los británicos y franceses se reparten las posesiones otomanas en Oriente Medio tras la I Guerra Mundial, dividen la región en una serie de dominios bastante arbitrarios: Siria, Líbano (franceses), Mesopotamia y Palestina (británicos).

Mandato brit√°nico de Palestina
Mandato brit√°nico de Palestina (incluyendo Transjordania)

El dominio brit√°nico de Mesopotamia se correspond√≠a con el actual Iraq, mientras que el dominio de Palestina lo compon√≠an las actuales Jordania, Israel, Gaza y Cisjordania. Los brit√°nicos se hab√≠an comprometido a establecer un estado independiente para los √°rabes y un “hogar nacional” a los jud√≠os (en la llamada declaraci√≥n de Balfour, en la que no se utiliz√≥ la palabra “estado” probablemente por calculada ambig√ľedad). Tras la concesi√≥n de autonom√≠a al estado √°rabe (Transjordania – actualmente Jordania) querdaba el resto del dominio brit√°nico de Palestina (es decir, las actuales Israel, Gaza y Cisjordania) a disposici√≥n de dicho “hogar nacional jud√≠o” ¬°y hablamos de un plan de 1917, un cuarto de siglo antes del Holocausto! es entonces, y no tras la II Guerra Mundial, cuando empieza la emigraci√≥n masiva de jud√≠os a Palestina.

Entre ambas guerras mundiales, los brit√°nicos nunca llegaron a conceder la independencia al “hogar nacional jud√≠o” de Palestina. Ello no impidi√≥ que los √°rabes palestinos se alzaran en armas contra brit√°nicos y jud√≠os en la primera de una larga serie de derrotas militares. En respuesta a la revuelta √°rabe nacen las organizaciones paramilitares jud√≠as como la Haganah, embri√≥n del futuro ej√©rcito israel√≠. La reacci√≥n brit√°nica es la de proponer, por primera vez, la divisi√≥n de Palestina en dos estados. El plan suger√≠a un estado jud√≠o de extensi√≥n muy reducida, pero aun as√≠ fue visceralmente rechazado por los √°rabes.

Propuesta de la 'comisión Peel'
Propuesta de división de 1937 (estado judío limitado por la línea roja)

Finalmente, Gran Breta√Īa dio marcha atr√°s por completo. En v√≠speras de la II Guerra Mundial se abandon√≥ la idea de la partici√≥n ante el rechazo √°rabe, y se limitaron dr√°sticamente las cuotas de inmigraci√≥n de jud√≠os a Palestina. Incluso en los a√Īos m√°s duros del Holocausto, mientras Hitler gaseaba miles de jud√≠os al d√≠a, Churchill hund√≠a los barcos que transportaban jud√≠os clandestinamente y reclu√≠a a los supervivientes en campos de concentraci√≥n en Chipre (uno de los episodios m√°s desconocidos y vergonzosos de la guerra).

Tras la II Guerra Mundial las Naciones Unidas presentan un plan para crear un estado √°rabe y otro jud√≠o en el territorio de Palestina (insisto, territorio que seg√ļn los planes iniciales brit√°nicos podr√≠a perfectamente haber sido jud√≠o en su totalidad). La propuesta era un puzzle de enclaves inconexos donde a los jud√≠os les toca el desierto y una peque√Īa franja costera, y donde Jerusal√©n queda como ciudad internacional en medio de territorio √°rabe. Qu√© podr√≠a salir mal.

Propuesta de partición de Palestina de las Naciones Unidas
Propuesta de partición de Palestina de las Naciones Unidas (1947)

No contentos con recibir la mitad del territorio, los árabes declaran la guerra a Israel. A pesar de su clara inferioridad numérica, Israel gana a la coalición militar formada por Egipto, Iraq, Siria, Jordania y Líbano. Tras perder la guerra, miles de árabes palestinos se convierten en refugiados y su territorio se reduce significativamente. Esta fue la consecuencia de perder una guerra que ellos habían declarado, exactamente igual que tras la II Guerra Mundial Alemania perdió el 25% de su territorio y hubo de acoger millones de refugiados.

Los territorios palestinos fueron ocupados por países árabes que habían luchado (y perdido) contra Israel: Jordania ocupó Cisjordania y Egipto ocupó la Franja de Gaza. Ni Jordania ni Egipto hicieron el más mínimo amago de conceder la independencia a dichos territorios. Es decir, los árabes palestinos fueron ocupados por otros países árabes, que en cualquier momento les podrían haber otorgado la independencia. No lo hicieron. Es más, Jordania dio la ciudadania jordana y plenos derechos como tal a los palestinos de Cisjordania.

Palestina tras la I Guerra árabe-israelí (1949)
Palestina tras la I Guerra árabe-israelí (1949)

Tras la primera guerra √°rabe-israel√≠, los estados √°rabes no solo no buscaron la independencia de la Palestina √°rabe, tampoco buscaron ning√ļn tipo de acuerdo de paz duradero con los israel√≠es. Una aut√©ntica guerra fr√≠a que estall√≥ en 1967: Egipto, Jordania y Siria (mal coordinados entre s√≠ y peor aconsejados por la Uni√≥n Sovi√©tica) se enfrentaron simult√°neamente a Israel en tres frentes, y los tres fueron derrotados en solo seis d√≠as. El comandante que llev√≥ al ej√©rcito israel√≠ a esta espectacular victoria no era otro que Isaac Rabin.

Ganancias territoriales de Israel en la Guerra de los Seis Días (1967)
Ganancias territoriales de Israel en la Guerra de los Seis Días (1967)

Como resultado de la guerra de los seis días, Israel pasó a controlar Gaza, la península del Sinaí (arrebatados a Egipto), Cisjordania (a Jordania) y los Altos del Golán (a Siria). Es entonces cuando comienza la construcción de colonias israelíes en Gaza y Cisjordania. Tampoco esta vez los árabes (militarmente humillados) mostraron interés en una paz duradera con Israel. Al contrario, se comenzaron a preparar para la siguiente guerra. El día de Yom Kippur (sagrado para los judíos) de 1973, Siria y Egipto atacan por sorpresa a Israel en dos frentes.

Israel también ganó esta guerra, pero no fue una victoria aplastante como la de 1967. En los subsiguientes acuerdos de paz Israel devolvió el Sinaí a Egipto y acordó una línea de armisticio con Siria (los Altos del Golán, técnicamente sirios, siguen ocupados por Israel pero esta ocupación no es reconocida internacionalmente). Gaza y Cisjordania siguieron bajo ocupación israelí.

A√ļn pasaron un par de d√©cadas (intifada mediante) hasta que los √°rabes decidieron apostar por la v√≠a pac√≠fica, y as√≠, tras los Acuerdos de Oslo, se creaba la Autoridad Nacional Palestina (ANP). Solo entonces, a partir de 1994, existe una entidad nacional √°rabe palestina. 20 a√Īos – esa es toda la historia del supuesto ‘estado palestino’.

La transferencia de poder al gobierno √°rabe palestino en Cisjordania comenz√≥ gradualmente pero se detuvo con la segunda intifada en el a√Īo 2000. En Gaza, Israel concedi√≥ la totalidad del territorio a los √°rabes palestinos en 2005, evacuando (incluso por la fuerza) a los colonos israel√≠es pero manteniendo el control sobre el espacio a√©reo y las aguas territoriales.

Y as√≠, llegamos a 2006, cuando Hamas gana las elecciones palestinas. Es absolutamente falso que Israel y occidente ‘no reconocieran’ la victoria de Hamas. Lo que se exigi√≥ -obviamente- es que si la ANP quer√≠a seguir recibiendo ayuda occidental, su gobierno deb√≠a seguir comprometido con los acuerdos de Oslo, es decir, renuncia a la violencia y aceptaci√≥n del estado de Israel. Hamas se neg√≥, la ayuda occidental ces√≥ y su gobierno colaps√≥, acabando en una guerra civil palestina tras la que Fatah volvi√≥ al gobierno de Cisjordania y Hamas retuvo el control de Gaza.

Territorio bajo control de la ANP en la actualidad (verde)
Territorio bajo control de la ANP en la actualidad (verde)

En la actualidad, Hamas no es reconocido como gobierno leg√≠timo por occidente pero ejerce un control absoluto sobre la franja de Gaza, mientras que la ANP, reconocida internacionalmente, controla parches inconexos de Cisjordania. Este territorio, aun siendo muy limitado, es el √ļnico territorio donde ha existido jam√°s un estado √°rabe palestino leg√≠timo. Nunca ha habido tanto ‘estado palestino’ como lo hay en este momento. ¬ŅEs suficiente para garantizar un futuro viable y pac√≠fico a ambas comunidades? probablemente no, es opinable. Pero la historia al respecto es la que es.

Mito n¬ļ 2: el pueblo palestino

En los p√°rrafos anteriores he usado intencionalmente la expresi√≥n ‘√°rabes palestinos‘ para definir a quienes habitualmente (y err√≥neamente) se llama ‘palestinos’ a secas. Palestina es un t√©rmino puramente geogr√°fico, y los ciudadanos israel√≠es (jud√≠os, musulmanes y cristianos) son tan palestinos como sus vecinos √°rabes. Los √°rabes palestinos son exactamente igual de √°rabes que los √°rabes jordanos, iraqu√≠es, sirios o egipcios (de hecho Siria y Egipto llegaron a formar un estado √ļnico, la Rep√ļblica √Ārabe Unida).

Por eso los brit√°nicos no consideraron inicialmente la creaci√≥n de un ‘estado √°rabe’ en Palestina. Ya hab√≠a un estado √°rabe en la zona brit√°nica del antiguo imperio otomano: Transjordania (la actual Jordania) – y de hecho el primer plan de partici√≥n de Palestina (1937) no planteaba dos estados, sino un estado jud√≠o y la transferencia del resto a Transjordania.

Tras la primera guerra √°rabe-israel√≠ (n√≥tese el nombre), Gaza pas√≥ a estar bajo ocupaci√≥n egipcia y Cisjordania bajo ocupaci√≥n jordana, sin que hubiese ning√ļn plan de que ambos territorios, inconexos, pasasen a formar un √ļnico estado entre ellos. Entre los √°rabes de Gaza no hab√≠a ninguna ligaz√≥n concreta que les uniese m√°s a Cisjordania que a Egipto; igual que los √°rabes de Cisjordania no ten√≠an ning√ļn motivo especial para ser metidos en el mismo saco con los gazat√≠es en vez de los jordanos. Hoy en d√≠a, cerca de la mitad de la poblaci√≥n √°rabe de Jordania es de origen palestino.

El concepto de ‘Palestina’ como pueblo es, por tanto, una invenci√≥n moderna, resultado de la divisi√≥n del imperio otomano entre brit√°nicos y franceses. De hecho, ahora, a la desconexi√≥n f√≠sica entre Gaza y Cisjordania se une el detalle de que en cada territorio hay un gobierno distinto: uno de ellos enfrentado al resto del mundo (Gaza) y otro de ellos que, a pesar de la violencia espor√°dica, apuesta fundamentalmente por la diplomacia (Cisjordania). Hablar hoy de un ‘pueblo palestino’ unido tiene quiz√° menos sentido que nunca.

Mito n¬ļ 3: los refugiados

Otro de los temas centrales de la guerra propagand√≠stica asociada al conflicto es el de los refugiados palestinos, explotado y manipulado hasta la saciedad. Oficialmente, seg√ļn la misi√≥n de las Naciones Unidas, son refugiados palestinos los √°rabes desplazados de sus hogares tras la primera guerra √°rabe-isreael√≠ (1949) y toda su descendencia. Cuando se habla de los ‘cinco millones de refugiados’ palestinos, se obvia que solo unos 50 000 son de hecho refugiados supervivientes de la guerra, y el resto son sus descendientes. An√°logamente, y sin salir de Europa, el 40% de la poblaci√≥n griega actual desciende de los refugiados de Asia Menor, sin que ello convierta a Grecia en una naci√≥n de refugiados, como tampoco seguimos llamando ‘campos de refugiados’ a sus asentamientos (buena parte de los barrios de Atenas). Del mismo modo, gran parte de la actual poblaci√≥n alemana desciende de los cerca de 15 millones de refugiados alemanes tras la II Guerra Mundial. Pero el caso palestino es diferente, porque los refugiados palestinos son los √ļnicos que pueden ¬°heredar su condici√≥n de refugiados!

El estatus de ‘refugiado’, en este sentido, tiene connotaciones meramente pol√≠ticas: el llamado derecho al retorno, que tienen los refugiados palestinos pero no los dem√°s refugiados atendidos por el ACNUR (organizaci√≥n que, de hecho, lo que hace es facilitar el traslado de los refugiados a pa√≠ses estables de acogida). En el especial caso de los palestinos, los pa√≠ses √°rabes vecinos siempre se han opuesto a acoger refugiados, us√°ndolos como arma pol√≠tica contra Israel. Como dijo el presidente egipcio Nasser, “si los refugiados regresan a Israel, Israel dejar√° de existir”.

No estamos hablando de familias vagando con sus pertenencias a cuestas, como los cientos de miles de refugiados que en los √ļltimos a√Īos ha propiciado la guerra civil de Siria. Solo un tercio de los palestinos con estatus de refugiados viven en campos de refugiados, pero es que adem√°s en Gaza y Cisjordania los ‘campos de refugiados’ palestinos son asentamientos permanentes y urbanizados. En el caso de Gaza, de hecho, la mayor√≠a de la poblaci√≥n est√° considerada refugiada a pesar de haber nacido ya all√≠, y como tal recibe asistencia de las Naciones Unidas (por ejemplo, os famosos hospitales y escuelas ‘de la ONU’ que tanto se oyen estos d√≠as en los medios).

Pero la mayor√≠a de refugiados palestinos no est√°n en Gaza y Cisjordania, sino en pa√≠ses vecinos y t√©cnicamente ‘hermanos’ de los palestinos: dos millones en Jordania, medio mill√≥n en L√≠bano y otro medio en Siria. Solo Jordania ha ofreciedo derechos plenos a los refugiados palestinos (y solo una peque√Īa fracci√≥n de los refugiados palestinos en Jordania contin√ļa viviendo en campos). Pero en L√≠bano y sobre todo Siria los palestinos llevan d√©cadas marginados y humillados, en condiciones mucho peores que tendr√≠an en los territorios ocupados por Israel. En L√≠bano, los palestinos son parias que hasta 2005 no pod√≠an ejercer pr√°cticamente ning√ļn trabajo cualificado. Solo en 2010 se les concedi√≥ derecho a trabajar como cualquier otro extranjero, pero la posibilidad de obtener ciudadan√≠a libanesa les sigue siendo negada.

La situaci√≥n de los palestinos es especialmente dram√°tica en Siria, donde la comunidad palestina es probablemente la que m√°s est√° sufriendo las consecuencias de la guerra civil. Pr√°cticamente la mitad (!) de los palestinos de Siria se han visto desplazados por la guerra, y el n√ļmero de muertos palestinos en la guerra de Siria es superior al de la ofensiva de Gaza. Muchos de ellos, literalmente muertos de hambre. En el asentamiento sirio de Yarmouk, donde hab√≠a 140 000 palestinos, quedan hoy tan solo 18 000, privados de acceso a los suministros m√°s b√°sicos. Una limpieza √©tnica de libro, y una cat√°strofe humanitaria muy superior a la de Gaza.

Otra falacia es la de que todos los refugiados lo sean por obligación. Aunque hubo bastantes expulsiones forzosas documentadas, también hay otros muchos casos donde los palestinos pudieron elegir libremente irse o quedarse. Aproximadamente el 20% de la población actual de Israel son árabes con ciudadanía israelí, descendientes de aquellos que decidieron quedarse en Israel. Como nota curiosa, el 10% de los árabes israelíes son cristianos. Los árabes cristianos son el grupo con mejores resultados educativos del país incluyendo a los judíos, lo que deslegitima ciertas acusaciones de marginación por motivos étnicos o religiosos.

Falta responder a la pregunta de por qu√© los palestinos siguen conservando el estatus de refugiados 65 a√Īos despu√©s de la guerra. Este hecho ins√≥lito es debido a que los descendientes de los refugiados palestinos de 1949 pueden heredar su estatus (no sucede con ning√ļn otro refugiado), y a la falta de acuerdos de paz entre ambas partes. Normalizar la situaci√≥n de los desplazados y su descendencia era uno de los compromisos en los Acuerdos de Oslo y en otras muchas iniciativas como la Iniciativa √Ārabe de Paz, pero nunca lleg√≥ a formalizarse. Hoy, con el proceso de paz encallado, no parece haber visos de normalizaci√≥n en el futuro pr√≥ximo.

Mito n¬ļ 4: la ‘prisi√≥n de Gaza’

Ciudad de Gaza
Ciudad de Gaza, ‘campo de concentraci√≥n’ seg√ļn algunos.

Uno de los clich√©s m√°s repetidos en este conflicto es que la Franja de Gaza es ‘un campo de concentraci√≥n’. Ya para empezar, comparar un territorio que tiene acceso a abundante ayuda humanitaria con los campos de concentraci√≥n nazis, el gulag o atrocidades similares es insultar la inteligencia de cualquier persona m√≠nimamente informada.

Pero es que adem√°s la realidad de Gaza es muy diferente a la impresi√≥n que se da en los medios. La Franja de Gaza tiene una densidad de 5000 habitantes por km2. Es muy alta, pero es inferior a la de Singapur o Hong Kong, lugares que dif√≠cilmente pueden ser calificados como ‘campos de concentraci√≥n’ (de hecho, son lugares con altos est√°ndares de vida independientemente de su alta densidad).

La densidad de Gaza no es disparatada, es la habitual de un territorio altamente urbanizado. Si superpusi√©ramos las fronteras de Gaza sobre Rotterdam, Delft y La Haya; la poblaci√≥n encerrada ser√≠a superior a la de Gaza. Y sin embargo, en dicho territorio la mayor√≠a del espacio est√° ocupado por barrios de casas bajas con jard√≠n, explotaciones agr√≠colas, granjas e incluso bosques… en Gaza pasa lo mismo: hay espacio libre de sobra, como se ve en las im√°genes de sat√©lite de Google Maps.

Aparte de tener espacio libre de sobra, la calidad de vida en Gaza es muy superior a la impresi√≥n que suelen dar los medios. Es indudable que en Gaza se vive peor que en Israel y en la Uni√≥n Europea, pero atenci√≥n a ejemplos de pa√≠ses cuyo √≠ndice de desarrollo humano est√° por debajo de Gaza y Cisjordania: Egipto, Siria, Marruecos, Sud√°frica (!), Paraguay (!!). Es decir, la calidad de vida media en Gaza, aun siendo peor que en Israel, es mejor que en su otro vecino, Egipto. En Gaza hay centros comerciales, hoteles de lujo, parques acu√°ticos, clubes de surf, centros de equitaci√≥n y otras muchas comodidades occidentales que ‘casualmente’ nunca vemos en las apocal√≠pticas im√°genes de los telediarios.

Población de Gaza desde 1970
Población de Gaza desde 1970 Р¡se ha multiplicado por 5!

Tambi√©n las estad√≠sticas de mortalidad infantil est√°n a niveles aceptables, mejor que muchos pa√≠ses asi√°ticos y lationamericanos, a pesar de tener una de las tasas de natalidad m√°s altas del mundo. La raz√≥n de que Gaza est√© tan superpoblada no tiene nada que ver con las oleadas de refugiados desde otras zonas de Israel. Estas se produjeron solo tras las guerras de 1949 y 1967. Desde 1970, la poblaci√≥n en Gaza no ha parado de crecer a un alt√≠simo ritmo (muy superior al de Israel), a pesar de las supuestas ‘limpiezas √©tnicas’ israel√≠es. Es decir, desde 1970 en Gaza hay una alt√≠sima natalidad, combinada con una baja tasa de mortalidad infantil y unas condiciones de vida en constante mejor√≠a. Esa, y no otra, es la raz√≥n de la superpoblaci√≥n actual, de la que dif√≠cilmente se puede culpar a Israel.

¬ŅC√≥mo es posible? entre otras cosas porque Gaza recibe ayuda humanitaria de la comunidad internacional, incluyendo a Israel. Debido a lo anteriormente comentado sobre el car√°cter hereditario de los refugiados palestinos, hoy en d√≠a la mayor√≠a de los gazat√≠es tienen estatus de refugiados. Por eso las Naciones Unidas tienen hospitales y escuelas en Gaza, financiadas con dinero occidental, donde los ni√Īos gazat√≠es tienen posibilidades de recibir una mejor atenci√≥n m√©dica y una mejor educaci√≥n que, por ejemplo, sus vecinos egipcios.

Otro clich√© que se repite a la hora de hablar de la ‘prisi√≥n de Gaza’ es el del bloqueo israel√≠. Dicho bloqueo existe, pero casi siempre se olvidan cuatro detalles fundamentales. Primero, que el bloqueo es un hecho muy reciente (2007), consecuencia directa de la llegada al poder de Hamas (una organizaci√≥n cuyo objetivo declarado es destruir a Israel) en la franja. Segundo, que el bloqueo fue parcialmente levantado en 2010 para ampliar el tr√°nsito de bienes de uso civil. Tercero, que el bloqueo no es solo de Israel, tambi√©n de Egipto (desmontando el mito de que es una medida de castigo y no de seguridad – Egipto no tiene ning√ļn motivo para “castigar” a los √°rabes de Gaza). Cuarto, que Hamas ha boicoteado intentos de levantar el bloqueo, como cuando amenazaron con abrir fuego en el cruce fronterizo si Egipto permit√≠a la vuelta a Gaza de 6 000 desplazados por la guerra contra Fatah.

Una verdad incómoda: los escudos humanos

Nadie discute que la responsabilidad inmediata de los muertos civiles en Gaza es de quien arroja las bombas, en este caso el ej√©rcito israel√≠, pero ¬Ņest√° tomando Hamas alguna medida para reducir el n√ļmero de v√≠ctimas? todos los indicios apuntan exactamente en la direcci√≥n opuesta. La propia misi√≥n de las Naciones Unidas reconoci√≥ haber encontrado varias veces cohetes de Hamas en una de sus escuelas, es decir, los mismos edificios civiles donde la poblaci√≥n intenta refugiarse est√°n siendo utilizados a la vez como arsenales.

Existen diversos testimonios de periodistas sobre cohetes que se disparan desde hospitales, barrios residenciales o incluso, de cohetes disparados junto a los propios periodistas, convirtiéndolos en escudos humanos (ya que el ejército israelí bombardea los puntos de lanzamiento de cohetes). Existen testimonios de periodistas que no se atreven a filmar lanzamientos de cohetes (ejecutados normalmente entre edificios civiles) porque saben que ello implica ser tiroteado en el acto.

Pero seguramente la prueba m√°s clara e irrefutable del uso de escudos humanos por Hamas es la reivindicaci√≥n expl√≠cita de su protavoz, Sami Abu Zhuri, en la cadena palestina Al-Aqsa. Seg√ļn sus declaraciones, los escudos humanos “prueban el car√°cter noble de nuestro pueblo, amante de la Yihad, que defiende sus derechos y su propiedad con su sangre y sus cuerpos desnudos. La pol√≠tica de tener personas enfrent√°ndose a los aviones israel√≠es con sus cuerpos al descubierto para proteger sus hogares ha demostrado ser efectiva contra la ocupaci√≥n. Desde Hamas hacemos un llamamiento a nuestra gente para que adopten esta forma de proteger los hogares palestinos”. No es un v√≠deo filtrado, ni un pinchazo telef√≥nico. Es una entrevista en abierto con un portavoz oficial de Hamas en un canal de televisi√≥n palestino.

Tambi√©n ha sido expl√≠cita la directiva del gobierno de Hamas de no hacer caso a las advertencias israel√≠es, llamando a la poblaci√≥n a “no prestar atenci√≥n a la guerra psicol√≥gica llevada acabo por el ocupante mediante rumores difundidos en sus medios de comunicaci√≥n y llamadas a tel√©fonos de los ciudadanos”. Siguiendo estas suicidas instrucciones, los vecinos de Salah Kaware decidieron formar un escudo humano despu√©s de que este recibiera una llamada de aviso del ej√©rcito israel√≠. Siete civiles murieron en el ataque. Es uno de tantos ejemplos documentados de escudos humanos en Gaza.

Se puede criticar y condenar la responsabilidad del ej√©rcito israel√≠ en todas y cada una de las v√≠ctimas civiles en Gaza. Pero eso no deber√≠a ocultar la realidad de que la estrategia de Hamas es precisamente ocultarse entre la poblaci√≥n para maximizar el n√ļmero de v√≠ctimas civiles con efectos propagand√≠sticos (¬Ņqu√© otra raz√≥n puede haber para lanzar cohetes desde escuelas y hospitales, habiendo campo abierto de sobra en la Franja de Gaza? absolutamente ninguna)

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PS: mi opini√≥n personal sobre el tema es irrelevante de cara al post. Pero se resume en que 1) no creo que sea un conflicto de ‘buenos y malos’ 2) la violencia no va a resolver nada en el corto ni el largo plazo por ninguno de los bandos 3) Israel tiene el derecho a defenderse pero tambi√©n el deber moral de hacerlo de forma proporcionada 4) Palestina tiene el derecho a existir como estado libre (unida o con Gaza y Cisjordania por cada lado si as√≠ lo prefieren) pero tambi√©n el deber de respetar el territorio de Israel, fait accompli despu√©s de incontables guerras entre √°rabes e israel√≠es.

Tambien creo que la opini√≥n p√ļblica espa√Īola est√° claramente sesgada hacia el bando palestino porque se ocultan muchos datos ‘favorables a Israel’ y existe una total ignorancia sobre el contexto hist√≥rico y geopol√≠tico del conflicto, dando lugar a una serie de clich√©s que se repiten hasta la n√°usea y he intentado desmontar (o al menos matizar) con estas l√≠neas.


Publicado el 9 nov, 2013


El Muro

Muro de Berlín

Tal d√≠a como hoy, hace 24 a√Īos, las ametralladoras de la polic√≠a fronteriza de la Rep√ļblica Democr√°tica Alemana dejaron de disparar a quienes intentaban cruzar hacia Berl√≠n Occidental (que, en contra de la asumida creencia, nunca form√≥ parte de la Rep√ļblica Federal Alemana). Una simple ‘relajaci√≥n’ de la pol√≠tica fronteriza de la RDA que tuvo el mismo efecto que intentar descorchar ‘gradualmente’ una botella agitada de champ√°n. Decenas, cientos, miles y al final todo Berl√≠n sali√≥ a la calle para cruzar el muro ante la pasividad de los guardias y, de paso, darse el gustazo de reventarlo a martillazo limpio.

Tras Berl√≠n, las fichas del domin√≥ siguieron cayendo hasta el d√≠a de Navidad de 1991, fecha en la que la Uni√≥n Sovi√©tica decidi√≥ disolverse y con ella el √ļltimo gobierno comunista de Europa. El final de medio siglo de plomo en el que los hombres y mujeres de media Europa fueron privados de expresarse, moverse o ganarse la vida como les saliese de la polla las narices. Y la tapia berlinesa a la vanguardia, llena de hombres armados dispuestos a matar a quien osara escapar de semejante para√≠so.

Confieso que hay por ah√≠ un par de fotos m√≠as (a√Īejas) con camisetas del Che Guevara o la Uni√≥n Sovi√©tica. Con el bagaje intelectual que pueda tener un mico de 15 a√Īos, es f√°cil simpatizar con cosas como el comunismo o las Spice Girls. El objetivo de ‘emancipar al oprimido’ tiene gancho. Recuerdo el primer libro que me hizo cuestionar tan atractiva ideolog√≠a. Algo ligerito sobre una familia survietnamita que comete el horrible crimen contra el pueblo de poseer una peque√Īa tienda y decide lanzarse al oc√©ano en una precaria balsa ante la perspectiva de ser ‘reeducada’ por los militares norvietnamitas (el √©xodo de los ‘vietnamitas de las barcas‘ es, por cierto, uno de esos episodios injustamente ignorados de la Historia).

Y este es precisamente el leitmotiv en todos los reg√≠menes comunistas: la gente tiene unas ganas tan terribles de escapar de ellos que los estados tienen que recurrir a la fuerza para detenerlos. Porque ese bien supremo que es la felicidad del ‘pueblo’ s√≥lo puede conseguirse suprimiendo las libertades de todos y cada uno de los individuos que lo componen. Y como el ‘pueblo’ est√° por encima de los individuos, no hay empacho en masacrar a millones de personas al m√°s puro estilo nazi. Como fue el caso del que probablemente sea el segundo genocidio m√°s brutal de la historia tras la Shoah: el de millones de ucranianos a manos de Stalin. El Holodomor. La ‘muerte por hambre’.

El triunfo del ‘pueblo’ requiere, entre otras cosas, suprimir a todos los individuos con criterio (la ‘intelligentsia’) capaces de influir a esa masa borreguil que es capaz de vender sus derechos individuales a cambio de un plato de lentejas. As√≠ pas√≥ en media Europa tras la II Guerra Mundial. A pesar de tener el terreno abonado (las democracias liberales hicieron un miserable rid√≠culo a la hora de defender a Checoslovaquia y Polonia ante Hitler) los sovi√©ticos tuvieron que masacrar a la flor y nata de la sociedad civil polaca en Katyn para imponer su distopia comunista, e hicieron lo propio en cada uno de los pa√≠ses ocupados – o directamente anexionados – por el Ej√©rcito Rojo. Fue el caso, por ejemplo, de las tres oleadas de deportaciones sufridas por los estonios. Bien parados si se tiene en cuenta la exterminaci√≥n sufrida por los cosacos, los chechenos o los t√°rtaros de Crimea.

Se dice a menudo que el estalinismo no debe ser confundido con el comunismo. Es cierto que la mayor√≠a de reg√≠menes comunistas jam√°s alcanzaron el escalofriante nivel genocida de la picadora de carne manejada por Lavrenti Beria y su camarilla de psic√≥patas. Flaco consuelo para los millones de personas (¬°millones!) que murieron masacrados por los jemeres rojos de Camboya. O los que hoy en d√≠a mueren en los siniestros campos de concentraci√≥n de Corea del Norte. Y no nos olvidemos de los berlineses que murieron con un tiro en la nuca por querer escapar del para√≠so: el Muro no fue un invento de Stalin. Fue levantado en 1961, con el Padrecito bien enterrado y en pleno ‘deshielo de Jruschov‘.

Hoy en plena crisis est√° volviendo a Europa un fantasma que cre√≠amos enterrado desde los a√Īos 40: el del fascismo que campa a sus anchas por Grecia y Hungr√≠a y comienza a amenazar otros pa√≠ses del continente. Por la memoria de nuestros vecinos rusos, alemanes, estonios, letones, lituanos, polacos, bielorrusos, checos, eslovacos, ucranianos, h√ļngaros, rumanos, b√ļlgaros, moldavos o albaneses, no dejemos que vuelva ese otro fantasma que ti√Ī√≥ Europa de sangre: el del comunismo.

Este texto está dedicado a mis amigos (en plural) cuyos padres o abuelos estuvieron en Siberia contra su voluntad por obra y gracia de la Unión Soviética.


Publicado el 1 jun, 2013


On riots and youth

(una peque√Īa reflexi√≥n en ingl√©s, sin que sirva de precedente)

Riots in Turkey, as we have seen in Greece, Sweden, France, the UK, Spain… are the ascertainment of a very disturbing reality: we the young are just too few in terms of numbers to claim power democratically as our parents’ generation did. We are ruled by the >45 in a system that is designed by them and for them. Unemployment for the youth is higher than for any other age range. We suffer massive cuts in education, research… in our future, in short. Uninterested in politics? no wonder. The demographic reality is like this: we will never win a “democratic” battle. It’s just pure math. And that scares the shit out of me, I must say.


El chollo de la inmigración

Inmigrantes

A pesar de los discursos populistas de siempre, son numerosas las estad√≠sticas que demuestran que, en general, los inmigrantes (ab)usan menos los servicios p√ļblicos que los nacionales. Tambi√©n existe evidencia emp√≠rica de la positiva contribuci√≥n de la inmigraci√≥n a la sostenibilidad del estado de bienestar. Y no est√° de m√°s recordar que el estado m√°s rico y poderoso del mundo es un pa√≠s construido por inmigrantes donde antes apenas hab√≠a nada.

Realmente no me hace falta ir lejos para buscar evidencias emp√≠ricas. Yo mismo soy un inmigrante en Holanda y la mayor parte de mi c√≠rculo social tiene mi mismo perfil: extranjero, joven, relativamente cualificado, sin hijos, con fuertes v√≠nculos con su pa√≠s de origen, viviendo de alquiler y con un salario en torno o moderadamente por encima del promedio (unos 40.000 ‚ā¨ brutos al a√Īo, en Holanda).

Un individuo t√≠pico de este perfil paga el 42% (o incluso 52%, no es tan dif√≠cil llegar) de impuesto sobre la renta, que aplica al tramo m√°s alto de las 12 pagas ‘est√°ndar’ y al importe √≠ntegro de todas las pagas extra y bonuses. En mi caso, haciendo c√°lculos r√°pidos, el estado holand√©s se lleva un tercio de mi salario. Sin tener hijos, ni deducci√≥n por hipoteca (en Holanda sigue existiendo) ni ning√ļn otro tipo de beneficios sociales, el negocio para el estado holand√©s es redondo.

Se trata tambi√©n de un salario lo suficientemente alto como para no recibir bonificaciones para el seguro m√©dico. En Holanda, el seguro m√©dico privado es obligatorio. El coste promedio es de 100 ‚ā¨ mensuales (a mayores de los impuestos ya pagados) con una prima de riesgo de 350 ‚ā¨ anuales. Eso quiere decir que los primeros 350 ‚ā¨ de gasto m√©dico ocasionados cada a√Īo deben ser pagados tambi√©n, independientemente de lo que uno ya paga de seguro. Ni qu√© decir tiene, alguien de mi perfil usa la sanidad muy espor√°dicamente (en mi caso, s√≥lo he necesitado ir al m√©dico dos veces en dos a√Īos y medio), y para problemas concretos suele acudir al especialista en Espa√Īa, Italia, Polonia o cualquiera que sea su pa√≠s de origen. En mi caso, la Sanidad holandesa apenas se ha gastado el 5% de lo que yo he aportado en pago de seguros (sin contar impuestos).

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Publicado el 15 mar, 2013


La O con un canuto

La O con un canuto

Eso es lo que no saben hacer, por lo visto, los aspirantes a maestro en Espa√Īa. No todos, de acuerdo, generalizar es muy malo. Pero s√≠ una inmensa mayor√≠a. El Pa√≠s publica resultados bastante detallados de las √ļltimas oposiciones a maestro en Madrid. Los resultados no son malos, son… deprimentes, muy deprimentes. Se trata de preguntas que cualquier persona alfabetizada y con un t√≠tulo de educaci√≥n obligatoria deber√≠a poder responder con bastante facilidad, no digamos ya una persona que ha pisado la Universidad. Y sin embargo no es as√≠.

Los resultados en matem√°ticas demuestran que una gran mayor√≠a de aspirantes a la ense√Īanza son sencillamente anum√©ricos. Los errores cometidos equivalen a no saber que se dice “hayan” en vez de “haigan” o a no poder leer en alto una palabra de m√°s de 10 letras de longitud. Por ejemplo, s√≥lo un rid√≠culo 7% de aspirantes fueron capaces de responder cuatro sencill√≠simas preguntas sobre unidades de tiempo y sistema m√©trico decimal. Saber inmediatamente cu√°ntos gramos son 2 kg + 30 g, o que 2,2 horas son 132 minutos deber√≠a ser posible para cualquier persona con un cociente intelectual por encima del borderline que haya recibido un t√≠tulo de educaci√≥n obligatoria. Se pueden entender los errores, los despistes, los fallos causados por enunciados confusos… pero eso no justifica que el 93% de aspirantes (todos ellos habiendo pasado por una Universidad) sean incapaces de responder esas cuatro preguntas tan sencillas. De hecho, de las 10 pruebas matem√°ticas (todas sencill√≠simas, de un nivel 6¬ļ de primaria) s√≥lo una fue completada correctamente por m√°s de la mitad de examinados. [Resultados detallados]

La cultura general tambi√©n es inaceptablemente floja. Independientemente de que el temario de las oposiciones haya sido publicado cinco meses o cinco horas antes del examen, una persona que aspira a ense√Īar deber√≠a saber sin titubeos d√≥nde se encuentran √Āvila y Pamplona. S√≥lo el 38% fue capaz de acertar ambas. Dos tercios de los aspirantes a maestros no tienen ni idea de la geograf√≠a elemental de su propio pa√≠s. La pregunta de los r√≠os (por qu√© provincias pasan Ebro, Duero y Guadalquivir) es m√°s compleja y aqu√≠ puede haber fallos. Pero estamos hablando de ¬°un 98% de fallos! [Resultados detallados]

Ni siquiera dominan su propio idioma. Aunque la mayor√≠a de preguntas sobre el tema fueron acertadas por m√°s de la mitad de los aspirantes, s√≥lo un 31% sab√≠a lo que significan “escr√ļpulo”, “disertaci√≥n”, “extasiar” y “pron√≥stico”. No son las palabras m√°s sencillas del mundo para definir, pero, ¬Ņtanto como para que 7 de cada 10 fallen? Gente que, insisto, ha hecho una carrera universitaria (y adem√°s, “de letras”) [Resultados detallados]

En fin, creo que los n√ļmeros, por s√≠ solos, son suficientemente aterradores como para que cualquier persona con dos dedos de frente se lleve las manos a la cabeza. El problema es muy grave. Pero hay otra cosa m√°s grave a√ļn, la reacci√≥n de quienes creen que hay una “conspiraci√≥n” contra los maestros y que no hay que cambiar nada. En otro perfecto ejemplo de c√≥mo Espa√Īa es un sistema montado de puta madre para los mayores de 40 a√Īos con trabajo fijo, a costa de excluir brutalmente a los j√≥venes de cualquier posibilidad de una futura vida decente, los sindicatos de la ense√Īanza se rasgan las vestiduras ante quienes proponen que los conocimientos pesen mucho m√°s que la experiencia a la hora de adquirir plaza. Si tanta experiencia tienes, te deber√≠a haber dado tiempo a adquirir todos esos conocimientos que supuestamente ense√Īas tan bien, ¬Ņno? (y si no, deber√≠a ser tu problema).

En resumen, da igual que seas un joven maestro ilusionado, capacitado, y con conocimientos de sobra: si hay un garrulo ignorante que lleva muchos a√Īos dando clase, tendr√° las de ganar. Qu√© triste met√°fora de la filosof√≠a espa√Īola: “haber llegado antes”.

Relacionado: Comité en defensa de la estupidez, en politikon.es


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