Publicado el 30 oct, 2010


El curso de holandés

¿Hablas holandés? ¡Claro!

La semana pasada (desde el domingo por la noche hasta ayer) estuve realizando un curso intensivo de holandés, en el pueblo de Vught, cerca de Den Bosch (y por tanto, lejos de Ãmsterdam). Esta ha sido mi primera experiencia de “curso pagado por la empresa”, la verdad es que a mí no se me habría ocurrido pagar los 4 000 euracos que cuesta la broma.

El instituto de idiomas (Regina Coeli) tiene una curiosa historia, ya que fue fundado por una congregación de monjas católicas dedicadas a la educación. Las “monjitas de Vught” (nonnetjes in Vught) pronto alcanzaron fama por la efectividad de sus métodos (me pregunto cómo sería un curso intensivo de holandés en un convento de monjas), hasta que con el paso de los años se ha convertido en un centro de idiomas bastante moderno donde la última monja se jubiló ya hace unos cuantos años.

La experiencia ha sido bastante curiosa, no todos los días se sienta uno a la mesa con unos ejecutivos que discuten sobre si es mejor Boston o San Francisco o hablan de su fábrica en Bangladesh. Las cenas ‘fashion’ compuestas de trocitos de comida muy pequeños sobre platos muy grandes nunca me llegarán a convencer, aunque la posibilidad de pedir botellas de vino ilimitadamente sí ayudaba a la soltura con el idioma.

¿Si he aprendido holandés? dudo que sea físicamente posible aprender más en una semana. Aunque sospecho que pasar de practicar el idioma 10 horas diarias a cero no va a ayudar a mantener el nivel.


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