Publicado el 22 ene, 2011


A los holandeses no les gusta trabajar

holandesita dormida

Una de las t√≠picas excusas espa√Īolas para explicar por qu√© muchas cosas son un desastre en comparaci√≥n con el norte de Europa es la de “es que aqu√≠ no nos gusta trabajar”. Como si a los finlandeses les gustase mucho. En realidad, viendo los horarios laborales espa√Īoles, cualquiera dir√≠a que en Espa√Īa a la gente le gusta much√≠simo trabajar. Si no, no se explica c√≥mo es posible que mucha gente se quede en su trabajo hasta las ocho de la tarde o m√°s.

Holanda es uno de esos pa√≠ses que caen dentro del t√≥pico de europeo cuadriculado al que le gusta trabajar. Pues no, a los holandeses (¬°sorpresa!) no les gusta un carajo trabajar. Mientras que en Espa√Īa lo t√≠pico es no mover el culo de la silla hasta que se levante el jefe, en Holanda lo normal es salir pitando a las cinco de la tarde (o cualquiera que sea el horario de salida) dejado tirado a quien haga falta. Una actitud sorprendente incluso para sus vecinos belgas y alemanes.

Lo que pasa es que los holandeses saben c√≥mo hacer que su alergia al trabajo se convierta en algo positivo: cuando est√°n trabajando, se suelen esforzar en hacerlo de la manera m√°s r√°pida, directa y eficiente posible para acabarlo cuanto antes y que nadie les pida explicaciones m√°s all√° de su hora. Por ejemplo, es normal saltarse la pausa del almuerzo y comer directamente un bocata en frente de la pantalla del ordenador. Ser√° por eso que en muchas empresas (la m√≠a, sin ir m√°s lejos) existe una pol√≠tica de “cafe√≠na gratis” para mantener al personal bien activo en todo momento.

Lo de trabajar poco est√° socialmente aceptado y en muchos casos son las propias empresas las que lo promueven (o al menos, lo facilitan). Sin ir m√°s lejos, las tiendas (salvo supermercados) normalmente cierran a las seis de la tarde (a las cuatro los s√°bados) y no abren los lunes por la ma√Īana (para compensar lo del s√°bado). Hacer cuatro d√≠as de jornada algo m√°s intensiva y descansar uno (incluso entre semana) es perfectamente normal. La hora de salida est√°ndar son las cinco y las vacaciones disponibles suelen ser bastantes (aunque haya menos festivos fijos y puentes que en Espa√Īa, por ejemplo). ¬°Y a ning√ļn jefe se le ocurrir√≠a pedirte que vayas a trabajar un s√°bado!

Es curioso como en Espa√Īa solemos presumir de que “como aqu√≠ no se vive en ning√ļn sitio“, una frase pronunciada siempre por gente que, a parte de Espa√Īa, nunca ha vivido en ning√ļn sitio. Mientras tanto, en Holanda, el derecho del trabajador a tener tiempo para vivir su propia vida es sagrado. Ni hay horarios abusivos ni trabajadores pelotas que se quedan m√°s tiempo de la cuenta s√≥lo por quedar bien con el jefe. Precisamente el jefe ser√° el primero que te invitar√° a irte a tu casa si ya has acabado tu trabajo del d√≠a y es “dem√°s de hora”, ¬°los jefes son los primeros a los que no les gusta trabajar!

Foto de Martijn Janssen tomada en un típico Intercity holandés


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