
El gráfico muestra las visitas recibidas por este blog desde sus comienzos a principios de junio. Es como si hubiese pasado totalmente desapercibido hasta el 12 de agosto, dÃa en que recibió la friolera de 1443 visitas. Hasta entonces, el promedio era de unas 20 visitas diarias, con pequeños repuntes cuando habÃa una nueva entrada, y dÃas de actividad prácticamente nula. ¿Qué pasó el 12 de agosto? pues que el post sobre los mármoles del Partenón llegó a la portada de meneame.net, con la consiguiente avalancha de visitas: más en un sólo dÃa que en los dos meses y medio anteriores.
El anterior récord diario era de 90 visitas y también coincidió con otro post enviado a menéame, aunque no alcanzó la portada. ¿Cuál es la lección de esto? no importan las “tácticas” que utilices para mejorar el posicionamiento de la página o lo pesado que seas compartiendo todos los posts en twitter y facebook, al final lo que cuenta es que lo que escribes guste lo suficiente a los demás como para que quieran compartirlo. A partir de ahÃ, el efecto multiplicativo de webs como menéame hace el resto. Por eso, el consejo número uno para recibir visitas (que muchas veces olvidamos) es sencillamente escribir algo que sea digno de ser compartido.
El efecto ha sido tal que el proveedor de hosting de la página (que es uno gratuito, Host1Free) decidió suspenderla por “actividad anómala”, por eso el blog ha estado caÃdo hoy. Entre eso, y unas mini-vacaciones precisamente en Atenas, estos últimos dÃas no he podido complir el consejo número dos: publicar cosas nuevas con la suficiente frecuencia como para que los visitantes mantengan el interés. Mis disculpas por ello.

