
Te ahorras la mitad en un televisor y luego resulta que se te estropea en la mitad de tiempo y que además lo disfrutaste la mitad porque la calidad era una mierda. Te compraste la botella de whisky que costaba la mitad y, a parte de saber el doble de peor, a la mañana siguiente tienes el doble de resaca. Hay una castiza frase para definir eso: lo barato sale caro. Es una frase que tiene bastante sentido. A pesar de que en multitud de ocasiones hay altos precios injustificados, en general existe bastante correlación entre el precio y la calidad. Por eso, solemos aplicarla a todos los ámbitos de la vida.
Un momento… ¿a todos? ¡no! ¡a todos no! en España existe el convencimiento general de que los polÃticos deben ser aún más baratos de lo que son… ¡y encima exigimos que sean buenos! Pongámonos en perspectiva: el sueldo que Zapatero cobra de los españoles es de 6 512 euros al mes… ¿y pretendemos que lo haga bien? eso es muchÃsimo menos de lo que gana un notario o un registrador de la propiedad. También es mucho menos de lo que gana un controlador aéreo salvo que acabe de empezar. No digamos un futbolista de primera división o un cantante de moda. Y ese tipo que cobra mucho menos que un notario es el tipo que tiene la máxima responsabilidad sobre 45 millones de habitantes. No es que sea un sueldo bajo, no. Es que es penoso.
Pensemos en una persona con talento, capacitada, cualificada, con ideas, con iniciativa… expediente brillante, idiomas, pinitos en el mundo emprendedor, etc. Una persona con ese perfil en una consultora está ganando fácilmente el mismo sueldo que el presidente del gobierno diez años después de acabar la carrera (y sin ser el Einstein de la consultorÃa). ¿ArriesgarÃa una meteórica y bien remunerada carrera por meterse en polÃtica, a sabiendas de que no iba a empezar de ministro precisamente? Claro que no. Y qué decir de un economista brillante… ¿se plantearÃa ser diputado por el mÃsero sueldo base de 3 126 euros en lugar de ganar una pasta gansa en el servicio de estudios de cualquier banco? (ya sé que el sueldo de los diputados tiene dietas a mayores… lo mismo que en la empresa privada existen bonus).
Y asÃ, pasa lo que pasa: que la polÃtica española está llena de mediocres (que nunca llegarÃan a ganar tanto en otro puesto de trabajo), de trepas (que se ganan el sobresueldo traficando con influencias) y de “gente de posibles” a los cuales el sueldo les da igual porque ya van sobrados. Si a los mejores economistas les pagan el triple en un banco de lo que ganarÃan como ministros, que no nos extrañe tener malos ministros de economÃa. Ya, claro, deberÃan hacer su trabajo bien por honradez y no por el sueldo. Me hace una gracia cojonuda lo honrados que somos todos y luego resulta que en España el 25% de la economÃa es sumergida. Vamos, que quien puede, no paga el IVA, cobra el subsidio que no le toca o declara la mitad de lo que gana. ¿De verdad aspiramos a que nuestros polÃticos sean de otra pasta — y menos pagándoles a precio de saldo?
Para hacernos a la idea de como está el patio, Rubalcaba (a quien tenÃa por uno de los más inteligentes a bordo de ese camarote de los hermanos Marx que es el PSOE) ha dicho que “no habrÃa terrorismo internacional si no existiera internet”. Se rumorea que próximamente culpará a la pólvora de que haya tiroteos. Si este es el inteligente… ¿cómo serán los torpes? (es una pregunta retórica, si alguien quiere una respuesta, que vea cualquier entrevista a Rajoy)
Pero el episodio más lamentable se está produciendo estos dÃas en los que el debate polÃtico sobre austeridad se está centrando en el terrible hecho de que el Congreso se gasta el fortunón de un millón de euros al año (el 0,000096% del PIB) en pagar unos complementos de unos 1 000 euros mensuales a un reducido grupo de 81 ex-diputados mayores de 65 años que no llegaron a cotizar lo suficiente para la pensión máxima, en la mayor parte de los casos por haber estado en el exilio, encarcelados o inhabilitados durante el franquismo. Esa gente no sólo fue depositaria de la soberanÃa nacional de los españoles (que ya de por sà es algo que deberÃa merecernos el máximo respeto), es que además, pagó un alto precio porque esa soberanÃa pudiese estar representada en un Parlamento. ¿De verdad alguien piensa que negarles 1 000 euros de pensión va a arreglar absolutamente nada? Propongo un titular alternativo a esta propuesta estrella del PP: Rajoy quiere quitar la pensión a 81 ancianos.
En fin, sois libres para seguir haciendo demagogia sobre los sueldos de los polÃticos. Es más, ¡eliminemos dichos sueldos por completo! y pensad ahora… ¿qué será de la democracia el dÃa que esté en las listas sólo quien económicamente pueda permitÃrselo?