Publicado el 9 jul, 2011


GoogleMas.info, un nuevo proyecto

GoogleMas.info

Fruto del aburrimiento veraniego y de la expectación que está generando Google+ (la nueva red social de Google) he decidido crear un blog en castellano sobre esta plataforma. Podéis echar un vistazo en GoogleMas.info, ¡cuento con vuestra visita!

No es más que un hobby y tiene pocas pretensiones aparte de compartir información interesante. Quiero realizar el experimento de ver si la página puede ser económicamente sostenible: el coste total es de 13 euros al año, así que el objetivo no es muy ambicioso :)

Así que probablemente a partir de ahora me deje caer aún menos por aquí, aunque no lo tenga del todo abandonado. Por cierto, también podéis estar al tanto de las actualizaciones de GoogleMas.info en twitter, siguiendo a @google_mas.

Viajar en el tiempo

Publicado el 31 dic, 2010


Un año redondo

2010

Como desde pequeño me han gustado los números, siempre he tenido fijación con las cifras redondas. Por eso cuando era pequeño solía imaginarme dónde estaría en el año 2000: “en el año 2000… ¡ya tendré 15 años! seguro que ya tengo bigote, qué asco…“. Al final, aprendí a afeitarme, llegó el año 2000 y tampoco fue para tanto. Y entonces comencé a imaginarme dónde estaría en el año 2010… con 25 años, ni más ni menos.

Y durante estos últimos diez años han pasado miles de cosas. Pasó el instituto, la universidad, el año de Séneca, el de Erasmus. Fiestas, y más fiestas. Viajes, y más viajes. Chicas, y más chicas (en realidad, tampoco tantas, pero por continuar el patrón). Viejos amigos, nuevos amigos… y viejos amigos que al cabo del tiempo lo volvieron a ser de nuevo. Anécdotas inolvidables a lo largo y ancho de Europa. Vivir Valladolid. Vivir Barcelona. Vivir Atenas. Vivir Salónica. Vivir (un poquito de) Ámsterdam. Trabajar escribiendo en blogs, diseñando pósteres, sirviendo chupitos e incluso haciendo de guía turístico en Tallinn.

Así, hasta llegar a 2010. Un año en el que he estudiado Económicas por hobby. He vivido en tres países distintos. He trabajado para la Unión Europea. He firmado mi primer contrato indefinido. Me he emancipado. He colaborado con una campaña publicitaria a nivel europeo. He asistido invitado al estreno de una película. He viajado a África. He conocido, por fin, Londres. He sido “embajador de Valladolid”. He empezado a hacer fotos decentes. He conocido a muchísima gente interesante. He hecho muchísimas otras cosas que se me quedan en el tintero. Y he retomado esta absurda afición de escribir mis paridas en un blog. Este blog.

Como no podía ser de otra forma, 2010 ha sido un año redondo. Gracias a todos los que lo habéis hecho posible.

[Postdata friki: al contrario que el año que acaba, 2011 además de impar es deficiente y odioso].

Imagen de Yiannis Psaroudis.

Viajar en el tiempo

Publicado el 30 oct, 2010


El curso de holandés

¿Hablas holandés? ¡Claro!

La semana pasada (desde el domingo por la noche hasta ayer) estuve realizando un curso intensivo de holandés, en el pueblo de Vught, cerca de Den Bosch (y por tanto, lejos de Ámsterdam). Esta ha sido mi primera experiencia de “curso pagado por la empresa”, la verdad es que a mí no se me habría ocurrido pagar los 4 000 euracos que cuesta la broma.

El instituto de idiomas (Regina Coeli) tiene una curiosa historia, ya que fue fundado por una congregación de monjas católicas dedicadas a la educación. Las “monjitas de Vught” (nonnetjes in Vught) pronto alcanzaron fama por la efectividad de sus métodos (me pregunto cómo sería un curso intensivo de holandés en un convento de monjas), hasta que con el paso de los años se ha convertido en un centro de idiomas bastante moderno donde la última monja se jubiló ya hace unos cuantos años.

La experiencia ha sido bastante curiosa, no todos los días se sienta uno a la mesa con unos ejecutivos que discuten sobre si es mejor Boston o San Francisco o hablan de su fábrica en Bangladesh. Las cenas ‘fashion’ compuestas de trocitos de comida muy pequeños sobre platos muy grandes nunca me llegarán a convencer, aunque la posibilidad de pedir botellas de vino ilimitadamente sí ayudaba a la soltura con el idioma.

¿Si he aprendido holandés? dudo que sea físicamente posible aprender más en una semana. Aunque sospecho que pasar de practicar el idioma 10 horas diarias a cero no va a ayudar a mantener el nivel.

Viajar en el tiempo

Publicado el 16 oct, 2010


El gran salto

ING

Casi tres semanas sin escribir por aquí… imperdonable. La culpa es de una semana en Londres, otra en Túnez y no demasiadas cosas interesantes que contar. Y después de todo, ahora toca hacer las maletas para otro viaje que solo tiene billete de ida: a Ámsterdam. El lunes por la mañana ya habré aterrizado en la ciudad que será mi hogar durante al menos los próximos tres años.

Afortunadamente, mi nueva empresa (ING Group) se está encargando de prácticamente todo: alojamiento temporal, búsqueda de piso con un agente inmobiliario, burocracia en las instituciones holandesas e incluso un curso intensivo de neerlandés en un pueblo remoto de Brabante. Así que espero que todo esté en marcha pronto. Pero mientras tanto, probablemente no tenga mucho tiempo para dejarme caer por aquí.

¡Nos vemos desde Holanda!

PS: ¿Qué hace un ingeniero de teleco trabajando en un banco? a partir del uno de noviembre empezaré a descubrirlo.

Viajar en el tiempo

Publicado el 6 sep, 2010


Grecia, una complicada historia de amor

Volví a España el pasado martes, y desde entonces he estado aclimatándome (léase durmiendo, vagueando, saliendo con los amigos, etc.) razón por la cual no me he dejado caer por aquí últimamente. Estoy aún haciéndome a la idea de que mi segunda aventura griega se ha terminado, y que no habrá una tercera al menos a medio plazo (volveré de viaje, seguro, pero no es lo mismo).

Es difícil hacer una retrospectiva e intentar describir lo que significa Grecia para mí, se trata de una complicada historia de amor, como si fuera una novia a la que quieres con locura pero que te saca de tus casillas cada dos por tres. Como esas historias de las que hablan las canciones griegas. Mi historia con Grecia empezó hace cinco años en Madrid. En una fiesta, rodeado de guiris y un tanto ebrio, un madrileño que manejaba un kombolói me dijo una frase que a la postre se convirtió en realidad: “vete a Grecia, porque cuando vayas te enamorarás y querrás volver”. Picado por la curiosidad, meses después solicité un curso de dos semanas en Salónica, y en marzo de 2006 pisé Grecia por primera vez.

Ya hablé en mi viejo blog de los inolvidables momentos vividos allí. Muy apropiadamente, lo titulé “Días de frappé, noches de ouzo“. Me prometí a mí mismo que volvería, y lo hice ese mismo verano, visitando Atenas y perdiéndome cuatro días en un pueblecito de Creta. Y hubo otras muchas visitas, hasta que llegué a sentirme en Atenas casi como en casa (por circunstancias de la vida, acabé haciendo más lazos con la capital que con Salónica). Pero me faltaba algo. Yo lo que quería era vivir en Grecia.

Seguir leyendo >>

Viajar en el tiempo